lunes, 11 de enero de 2010

El invitado.

Un verano. Una playa. Un grupo de amigos.
Llega un invitado de uno de ellos.
Te mira. Habláis. Os réis. Sí, es simpático.
Pone una excusa absurda para quedarse a solas.
Le acompañas a ponerle gasolina a la moto.
(A la gasolinera más lejana de la playa, por algún motivo extraño).
Te deja en casa.
Los demás sospechan que hay química,
y que puede estallar en cualquier momento.
El plan de esa noche es el mismo de siempre,
tomar algún cocktail y dar una vuelta por el paseo de la playa.
Tu intuición te dice que hoy no será sólo eso.
Vas a cenar fuera, así que coges el cepillo de dientes.
Te maquillas de forma diferente al resto de días.
Te pones esa ropa que sabes que nunca falla.
Volvéis a estar tomando un cocktail todos los amigos,
como siempre.
Volvéis a dar unas cuantas vueltas por la playa,
como siempre.
Os cansáis de dar vueltas por el mismo paseo de siempre.
Os sentáis en la arena, para no hacer nada.
Entonces una amiga y un amigo desaparecen juntos.
Quedas tú, con el invitado y otro amigo.
Y el invitado no tiene compasión por su amigo,
así que desaparecéis juntos.
La arena es la única que sabe todo lo que hicimos sobre ella,
sobre la arena mojada, la que hay bajo el mar,
se repite al día siguiente por la mañana.
Con familias bañándose y haciendo castillos de arena,
y tú dentro del agua...
"con el invitado".

1 comentario:

  1. Este post, me gusto ,por varias cosas, primero por poder comentarte sin que haya alguien mas, aun.

    Segundo, por que, si bien es cierto, cuando eres clara en la forma de expresar como lo haces se disfruta y mucho, en especial viniendo de una chica de 18, el post de hoy me parecio tan sensual y erotico, que lo disfrute aun mas.

    Y por ultimo, por que me queir opresentar y que sepas que tienes un lector mas de tus relatos anonimos, esperando algun dia ser algo mas que un lector anonimo de una esritora anonima.

    Saludos.

    atte

    Pablo

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